Las técnicas para rinoplastia que describen la mayoría de los
autores se aplican en nariz de tipo leptorrino (característica de la raza europea, incluidas la árabe y la judía) y tienen poco o nulo éxito en la nariz de tipo platirrino y mesorrino, ya que en las primeras se aplican técnicas de reducción y remoción, y en las segundas, de aumento y proyección.