Rinomanometría
Es un procedimiento objetivo para medir la diferencia de presión del aire y la velocidad del flujo de aire en la vía nasal durante la respiración y con estos datos calcular la resistencia nasal al flujo aéreo.
Diferentes términos de la Rinomanometría:
- Activa: estudio en el que el flujo de aire a través de las cavidades nasales corresponden a los propios movimientos respiratorios del sujeto en estudio.
- Pasiva: estudio en el que un flujo fijo de aire proveniente de una fuente externa de presión positiva, es enviada a través de las cámaras nasales del sujeto en estudio permaneciendo en apnea.
- Uninasal: estudio en el cual se examina cada fosa nasal por separado.
- Binasal: estudio en el cual se examinan ambas fosas nasales simultáneamente.
- Anterior: estudio en el que la diferencia de presión es medida mediante la colocación de un tubo de presión en el vestíbulo nasa contralateral a la fosa nasal en estudio.
- Posterior: estudio en el que la diferencia de presión es medida colocando un tubo de presión en la orofaringe.
- Con olivas: estudio en el que se emplean olivas de metal ó plástico colocadas en los vestíbulos nasales para medir tanto flujo como presión.
- Con mascara: se emplea una máscara panorámica u oronasal para evitar la distorsión de vestíbulo nasal en estudio.
Rinometría Acústica
La rinometría acústica se basa en la reflexión de una señal acústica introducida en la cavidad nasal y puede ser usado para evaluar el área de una sección transversa de la cavidad nasal en función de la distancia de la narina. Requiere poca cooperación del paciente, solo que permanezca tranquilo y sin moverse, además no requiere de ningún flujo aéreo a través de la nariz y por lo tanto puede realizarse con la cavidad nasal totalmente obstruída.
Olfatometría (Olfatometría Subjetiva)
Es la prueba o conjunto de pruebas que sirven para detectar alteraciones cualitativas y cuantitativas de la olfacción.
La olfatometría es una exposición a una serie de olores con unas puntuaciones a distintas escalas que realiza un mapa sensorial del paciente.
Las fosas nasales presentan dos tipos de percepción:
- El nervio olfatorio percibe los olores propiamente dichos.
- El nervio trigémino reconoce los estímulos termicotáctiles.
Existen aproximadamente 200 causas de alteración del olfato, desde causas de obstrucción nasal (transmisión) a causas neurológicas (percepción). También hay unos 40 fármacos que pueden alterar la olfacción.
Las alteraciones olfatorias pueden ser:
- Alteración cuantitativa o disosmia
- Hiposmia: pérdida parcial del olfato.
- Anosmia: pérdida total del olfato.
- Hiperosmia: aumento de la olfacción.
- Alteración cualitativa o parosmia
- Cacosmia: mal olor persistente.
- Fantosmia: percepciones erróneas persistentes.
- Ilusiones olfatorias: percepciones erróneas persistentes.
- Alucionaciones olfatorias: percepciones sin estímulo olfativo.
Las pruebas olfatorias pueden dividirse en tres grupos:
- Subjetivas: se basan en la respuesta subjetiva del individuo. Informa sobre el umbral de percepción y el umbral de discriminación.
- Semiobjetivas: analizan indirectamente la respuesta mediante las vías reflejas.
- Objetivas: el paciente no participa en la interpretación. Analizan la respuesta a nivel de los receptores y las proyecciones olfatorias centrales. Incluyen el electroolfatograma y los potenciales evocados olfativos.
¿Cómo se realiza la prueba?
Se requiere una sala adecuada. El paciente debe estar sentado, aislado de ruidos o distracciones que le impidan concentrarse, y en un ambiente adecuado de temperatura y humedad. Se le explica lo que se va a hacer.
Se le pide que se realice primero una limpieza nasal.
Debe respirar tranquilamente, con normalidad, e intentar no preocuparse por si sabe o no lo que huele.
Se puede realizar para cada fosa nasal (tapando la otra fosa) o para ambas fosas.
Se puede utilizar:
- Olfatometros subjetivos derivados del de Elsberg. Consiste en un recipiente de 500 ml. que contiene 50 ml. de una sustancia a explorar. En un extremo hay un tubo que se conecta con la nariz, y en el otro un tubo conectado a una jeringa por donde se introduce aire hasta que se tenga una sensación olorosa.
- Tiras de papel impregnadas de una sustancia olorosa.
- Materiales impregnados de olor y protegido por un recipiente de plástico alojado en una funda que lo protege.
- Modelos semisólidos en barra o pasta.
Se utilizan:
- Muestras de olores puros: cera, vainilla, lavanda, canela, etc.
- Muestras que contengan olores trigeminales: mentol, formol, ácido acético, éter sulfúrico, amoníaco, etc.
- Muestras de sustancias con componente gustativo: cloroformo (dulce), piridina (amargo), etc.
Para cada olor el paciente debe responder SI o NO a cuestiones sobre detección, características y memoria.
No requiere preparación para el examen.
Lo que siente el paciente durante el examen son sensaciones olorosas.
¿Porqué razones se realiza el examen?
Para la valoración de la función del olfato, en la detección de enfermedades que cursan con alteraciones olfatorias, y en el seguimiento de terapéuticas farmacológicas y quirúrgicas.
Significado de los resultados anormales
- No se percibe ninguna sensación: pitiático grave o simulador.
- Sólo sensaciones que excitan el nervio trigémino: anosmia.
- Sustancias irritantes del trigémino y otras sensaciones:
- Nota las sustancias y las identifica: olfacción normal.
- Sólo identifica algunas sustancias: hiposmia.
¿Cuáles son los riesgos?
Está contraindicado cuando existe hipersensibilidad a alguno de los productos utilizados y la no colaboración del paciente.
Consideraciones especiales
Cualquier exploración olfatoria presenta inconvenientes, parcialidad de datos y resultados discutibles. Las olfatometrías de aplicación en la clínica diaria nos aportan datos objetivos a partir de datos subjetivos.
No debe ser la única técnica diagnóstica ante un defecto de olfacción. Se debe complementar con la anamnesis, exploración física ORL (incluyendo endoscopía) y otras exploraciones (tomografía computada, resonancia magnética). |